Inteligencia Artificial al Servicio de la Educación en Salud

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Gamificación, asistentes inteligentes, pacientes virtuales y simulación sintética para la educación en salud

De generar contenidos a diseñar experiencias de aprendizaje con inteligencia artificial 🤖

La inteligencia artificial (IA) se incorporó rápidamente a la vida académica. Docentes y estudiantes comenzamos a utilizarla para buscar información, resumir textos, generar preguntas, diseñar materiales, elaborar rúbricas, organizar contenidos, entre otras actividades.

En educación las posibilidades son bastante más amplias. Mi recomendación como profesional dedicada a la docencia, y sobretodo como “usuaria” de estas tecnologías, es utilizar la IA para diseñar experiencias en las que cada estudiante tenga que hacer algo:

  • resolver un desafío
  • conversar con un paciente virtual
  • explorar un escenario
  • interpretar datos
  • tomar una decisión
  • observar sus consecuencias y recibir retroalimentación.

Ahí aparecen recursos como la gamificación, las salas de escape, los asistentes inteligentes, los chatbots, los pacientes virtuales, la simulación sintética, los simuladores, los escenarios ramificados y las plataformas educativas.

La pregunta pedagógica adquiere otra dimensión:

¿Qué experiencias podemos crear con IA para que nuestros estudiantes piensen, interactúen, decidan y aprendan?

Nuestros estudiantes ya están utilizando herramientas de IA

En 2024, realizamos el estudio “Estrategias pedagógicas y percepciones sobre la Inteligencia Artificial en la formación del pensamiento crítico en estudiantes de enfermería en Argentina”. El 58,4 % manifestó utilizar herramientas de inteligencia artificial, especialmente chatbots, mientras que solamente el 5,6 % consideraba poseer un nivel alto de conocimiento sobre estas tecnologías. Además, las discusiones grupales y los estudios de casos aparecieron entre las estrategias pedagógicas más valoradas para favorecer el pensamiento crítico (Ferreyra et al., 2024). 

Existe una diferencia importante entre tener acceso a una herramienta y desarrollar competencias para utilizarla con criterio.

El desafío docente consiste en diseñar experiencias que permitan utilizar esas tecnologías para analizar, contrastar, fundamentar y tomar decisiones.


Gamificación: crear desafíos con intención pedagógica

La gamificación nos permite incorporar componentes provenientes del juego dentro de experiencias educativas con el propósito de favorecer la participación, la motivación, el compromiso y la resolución de problemas.
Una propuesta gamificada puede organizarse a partir de dinámicas que estimulan la participación mediante desafíos, cooperación, competencia o retroalimentación. Y como consecuencias de estas dinámicas, se desprenden puntos, insignias, niveles, misiones o recompensas.

Diversos autores, entre ellos Ortiz-Colón (2018), sostiene que esta estrategia tiene beneficios asociados como la motivación, la inmersión, el compromiso y la interacción entre los participantes.

En educación en salud podemos utilizarla para diseñar una sala de escape donde un grupo tenga que interpretar datos clínicos, reconocer prioridades, relacionar conceptos y resolver distintos desafíos para avanzar. Por ejemplo, una sala de escape sobre sepsis puede presentar una narrativa inicial, diferentes misiones y pistas clínicas, resultados de laboratorio, signos vitales y desafíos que obliguen al grupo a reconocer prioridades y tomar decisiones para avanzar. También pueden diseñarse ruletas de casos clínicos, misiones sobre seguridad del paciente, rutas de cálculo de dosis, desafíos de prevención de infecciones o actividades de priorización y triaje.

La diferencia pedagógica aparece cuando el desafío obliga al estudiante a recuperar conocimientos, relacionarlos, interpretar información y utilizarlos para resolver un problema.

Desde esta mirada, la gamificación adquiere valor cuando cada elemento del juego tiene una función dentro del aprendizaje. La narrativa organiza la experiencia, las mecánicas movilizan la acción y los objetivos pedagógicos orientan el recorrido.

…la inteligencia artificial amplía estas posibilidades al facilitar la creación de narrativas, pistas, personajes, casos clínicos, rutas alternativas y retroalimentaciones adaptadas a diferentes niveles de complejidad…


Asistentes, agentes, chatbots y tutores inteligentes

Los asistentes virtuales, agentes, chatbots y tutores inteligentes nos permiten diseñar interacciones educativas capaces de acompañar a cada estudiante durante el aprendizaje, responder consultas, formular preguntas, proporcionar pistas, presentar situaciones clínicas y ofrecer retroalimentación.
Aunque estos términos suelen utilizarse de manera indistinta, podemos diferenciarlos de forma práctica según la función que cumplen dentro de una experiencia educativa. Un chatbot mantiene una conversación a partir de preguntas y respuestas; un asistente virtual puede configurarse para acompañar una tarea o contenido específico; un agente puede desarrollar una secuencia de acciones orientadas hacia un objetivo; y un tutor inteligente incorpora una intención pedagógica más explícita, ajustando preguntas, ayudas o retroalimentaciones de acuerdo con las respuestas del estudiante.
Estas posibilidades permiten crear recursos muy diversos. Podemos desarrollar, por ejemplo, un tutor de farmacología que presente un medicamento y guíe al estudiante mediante preguntas sobre indicaciones, mecanismos de acción, efectos adversos y cuidados de Enfermería; un asistente para procedimientos que organice una secuencia de repaso; un chatbot para preparación de exámenes; o un agente que acompañe la resolución progresiva de un caso clínico.

También podemos diseñar un tutor que trabaje mediante preguntas:

¿Qué dato del caso considerás prioritario?
¿Qué información necesitarías obtener antes de decidir?
¿Qué fundamenta tu elección?
¿Qué cambio esperarías observar luego de la intervención?

Este tipo de interacción resulta especialmente interesante porque permite utilizar la conversación como una forma de andamiaje del razonamiento, evitando que toda la actividad se reduzca a obtener una respuesta.

El valor pedagógico aparece cuando el recurso está diseñado para provocar una acción cognitiva en el estudiante: recuperar información, explicar, comparar, justificar, decidir, revisar una respuesta o volver a intentarlo.

Desde esta mirada, me interesa especialmente pensar a estos recursos como interlocutores educativos diseñados por el docente. La inteligencia artificial sostiene la conversación; el docente define el propósito, las reglas de interacción, los límites y la calidad de la experiencia.

…un buen asistente educativo no necesita saberlo todo: necesita estar diseñado para hacer pensar al estudiante…


Pacientes virtuales: conversar con un escenario clínico

Los pacientes virtuales permiten representar personas con características clínicas, antecedentes, síntomas, emociones y respuestas previamente definidas, con las que el estudiante puede interactuar mediante texto, voz o interfaces digitales.

En educación en salud, este recurso permite convertir un caso clínico estático en una experiencia conversacional. El estudiante puede formular preguntas, explorar antecedentes, identificar síntomas, solicitar información, realizar una valoración y avanzar en el escenario a partir de la información que logra obtener.

Por ejemplo, podemos diseñar un paciente virtual con:

  • motivo de consulta
  • antecedentes personales
  • historia de la enfermedad actual
  • signos y síntomas
  • estado emocional
  • información que se revela de manera progresiva
  • respuestas diferentes según la calidad de las preguntas
  • cambios en la evolución clínica
  • distintos niveles de complejidad.

El estudiante realiza preguntas y el paciente responde de acuerdo con el escenario previamente diseñado. De esta manera es posible practicar valoración, anamnesis, comunicación, identificación de datos relevantes y razonamiento clínico.

Por ejemplo, podemos armar un paciente virtual para cada estudiante de la clase pueda realizar una entrevista, revisar qué preguntas omitió, volver a intentarlo y enfrentarse posteriormente a un caso de mayor complejidad.

Ese recorrido tiene muchísimo valor formativo. La inteligencia artificial amplía además la posibilidad de generar múltiples versiones de un mismo caso, adaptar el nivel de dificultad y ofrecer retroalimentaciones diferentes según el desempeño.


Simulación sintética: Una práctica ficticia pero con un verdadero aprendizaje

La simulación sintética forma parte de una línea de trabajo que comencé a desarrollar durante 2024, explorando las posibilidades de la inteligencia artificial generativa para crear pacientes, situaciones clínicas e interacciones orientadas al aprendizaje de estudiantes de Enfermería.
Utilizo este concepto para agrupar escenarios, personajes, variables clínicas y entornos interactivos generados o dinamizados mediante inteligencia artificial, en los que el estudiante puede participar activamente.

Te invito a probar esta estrategia que implementamos en un taller con estudiantes de segundo año en el que utilizamos ChatGPT como recurso para generar interacciones clínicas y trabajar la entrevista con el paciente, la comunicación, la resolución de situaciones y la retroalimentación. La propuesta permitió experimentar cómo un modelo conversacional podía asumir el rol de interlocutor dentro de una actividad educativa y ofrecer a los estudiantes oportunidades para practicar en un entorno controlado.

También, hace un tiempo atrás, publiqué una serie de escenarios de simulación sintética orientados a trabajar comunicación y empatía, toma de decisiones clínicas, valoración de signos y síntomas y documentación de las interacciones. Describiendo la posibilidad de que los estudiantes interactuaran con pacientes virtuales y practicaran ciertas habilidades. Puedes leer la nota en el enlace y descargar la plantilla con las indicaciones.  

Por eso, cuando hoy hablo de pacientes sintéticos, simuladores o escenarios generados con IA, existe detrás un recorrido de experimentación, formación, investigación y reflexión pedagógica que fui profundizando con el avance de estas tecnologías.


¿Qué podemos construir dentro de una simulación sintética?

Las posibilidades actuales son muy interesantes.

  • Podemos crear un paciente que converse.
  • También podemos construir un monitor multiparamétrico educativo que represente cambios en las constantes vitales.
  • Escenarios dinámicos.
  • Escenarios interactivos y rutas de aprendizaje.

Por ejemplo, podemos diseñar plataformas en las que cada estudiante recorra una experiencia determinada por sus elecciones. Un escenario puede integrar texto, imágenes, signos vitales, un paciente virtual, preguntas, recursos de consulta, decisiones y devoluciones. El recorrido puede incluir momentos de evaluación y permitir que una decisión inadecuada genere nuevas oportunidades para analizar qué ocurrió.

Ese formato resulta especialmente útil para trabajar el proceso de razonamiento, además del resultado final.

Antes de crear un recurso conviene definir:

¿Qué quiero que aprenda el estudiante?

¿Qué tendrá que hacer?

¿Qué información recibirá?

¿Qué decisiones deberá tomar?

¿Qué tipo de retroalimentación necesita?

¿Qué evidencia me permitirá saber si aprendió?

Después aparece la herramienta.

Este orden cambia completamente la experiencia.

La Organización Mundial de la Salud incluye la formación médica y de Enfermería, junto con los encuentros simulados con pacientes, entre las posibles aplicaciones de los grandes modelos multimodales. También señala aspectos que requieren especial atención: exactitud de la información, privacidad, sesgos, ciberseguridad y automatización de decisiones (OMS, 2024). 


Quienes vienen siguiendo mi trabajo saben que hay algo que me caracteriza: siempre me reinvento.

La inteligencia artificial cambia, las herramientas evolucionan y nuestras formas de enseñar también necesitan movimiento. Por eso, cada propuesta que desarrollo parte de lo aprendido anteriormente y busca avanzar un poco más.

Desde hace unos años que me dedico a trabajar los fundamentos de la IA, su uso, la construcción de prompts, sus aplicaciones educativas, la ética, la investigación y distintas posibilidades para la práctica docente. Esas clases quedaron disponibles en mi canal de YouTube, para que puedan volver a consultarlas, repasarlas y utilizarlas como material de formación.

👉 Podés acceder a mi canal de YouTube y ver las clases acá.

Ahora quiero llevar la propuesta a otro nivel. Llegó el momento de concentrarnos en crear.

  • Crear un juego.
  • Construir una sala de escape.
  • Diseñar un asistente inteligente.
  • Programar el comportamiento de un chatbot.
  • Conversar con un paciente virtual.
  • Generar una simulación.
  • Construir un monitor multiparamétrico.
  • Diseñar un escenario que cambie según las decisiones del estudiante.
  • Crear una plataforma educativa que podamos publicar y llevar al aula.

La evolución que propongo es esta:

de conocer las posibilidades de la inteligencia artificial a diseñar recursos educativos con ella.

Y para lograrlo elegí un formato diferente: talleres de producción.

Encuentros donde la dinámica será mirar cómo funciona un recurso, comprender cómo fue construido, generarlo, probarlo, modificarlo y pensar inmediatamente cómo adaptarlo a una situación real de enseñanza.

Aprender a diseñar nos permite seguir creando aunque las herramientas cambien.

Inteligencia Artificial al servicio de la Educación en Salud

Un ciclo de cuatro talleres destinado a docentes y profesionales de la salud que quieran avanzar hacia la generación de recursos educativos interactivos con inteligencia artificial.

Esta vez la propuesta tendrá una dinámica eminentemente práctica.

🎮 Taller 1 | GAMIFICAR

Gamificación y salas de escape con inteligencia artificial

Vamos a crear ruletas, desafíos, enigmas, narrativas, actividades gamificadas y salas de escape aplicadas a contenidos de educación en salud.

🤖 Taller 2 | INTERACTUAR

Asistentes virtuales, agentes, chatbots y tutores inteligentes

Vamos a diseñar recursos conversacionales capaces de formular preguntas, brindar pistas, acompañar contenidos, trabajar casos y generar diferentes experiencias de aprendizaje.

🩺 Taller 3 | SIMULAR

Simulación sintética, pacientes simulados y simuladores con inteligencia artificial

Vamos a crear pacientes virtuales, entrevistas clínicas, escenarios sintéticos, simuladores educativos y recursos como monitores multiparamétricos interactivos.

🧠 Taller 4 | DECIDIR

Escenarios interactivos, toma de decisiones y plataformas educativas

Vamos a diseñar casos ramificados, rutas de aprendizaje, actividades para trabajar toma de decisiones, evaluación, retroalimentación y pequeñas plataformas educativas que puedan compartirse con los estudiantes.


Cada taller podrá realizarse individualmente o como parte del ciclo completo.

Para solicitar el programa, modalidad, aranceles e inscripción, podés escribirme por WhatsApp.

Y cierro esta nota con una idea que resume bastante bien esta nueva etapa:

Si vamos a innovar, hagámoslo de verdad.

Prof. Vanesa Ferreyra®



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